Entiendo a los niños que se suicidan.

Tras los acontecimientos de la semana pasada, me puse en contacto con mi amiga Marta Jurado que lleva años trabajando en el acoso escolar. Actualmente es la directora de AEPAE Málaga (Asociación Española para la Prevención del Acoso Escolar). Esta es su experta opinión al respecto :

“Porque yo hoy me hubiera tirado por una ventana. No sabes lo que es ir a un sitio donde nadie te quiere”  el título, y el resto de la frase, no es más que el comentario de un niño de 12 años que llevaba sufriendo acoso escolar durante varios cursos.  Un día, en la sesión de trabajo, me lo soltó. Me quedé paralizada, y lo único que hice fue decirle todo lo que valía, todo lo que el mundo esperaba y podía esperar de él. Que llegaría el sitio donde la gente lo quisiera, por lo que era, además del amor que ya tenía de su familia.

Ahora se acaba de quitar la vida una niña de trece años, lees los periódicos y ves que aun estaba entre pinta uñas y peluches. Y lo leo, y como experta en este tema, por desgracia, no me sorprende.  Cualquier persona que va a un sitio a diario, donde nadie le quiere, donde tiene que estar seis-siete horas en compañía de la soledad, mano a mano con el odio y el desprecio, con la mochila llena de chistes baratos, de pequeños o grandes insultos, y de alguna zancadilla… cualquier persona en esa situación entendería que los niños se suiciden.

Intento luchar poco a poco por este tema, por estos niños. Para ello quieres concienciar a colegios, concienciar a padres,  concienciarnos a nosotros mismos de que esto, llamado Acoso Escolar, esta ahí. Está ahí y nos puede tocar a cualquiera, como víctimas, como verdugos, como culpables de no haber ejercido la responsabilidad de tutela de los menores.

Trabajo en esto, y ves como los colegios dan la espalda, como nunca existe acoso en su centro, como acusan al alumno de raro, de tímido, de introvertido, de  que “ese niño también se las trae”. Como si te llevas al niño del centro, respiran, con cara de circunstancia, un problema menos. Otros centros intentan hacer alguna actividad destinada a la prevención, sin mucho éxito, por que la actividad no esta asesorada por expertos.  Al menos lo intentan, pero a mi, después de lo recorrido, me queda la duda de si lo quieren intentar de verdad.

Por otro lado están esos verdugos, que, como en muchos casos no portan arma blanca y no son de familias rotas con padre y madre alcoholizados, parecen que no existen. Y acosadores hay muchos, con un porcentaje del 23 % de niños que han sufrido acoso, está claro que no solo acosan los navajeros. Pues estos niños ,que hacen la vida imposible a otros, están . Están y salen ilesos del tema. Colegio y padres los protegen.

Las víctimas, que cambian de centro y ,en muchos casos, repiten patrón. La víctima necesita ayuda, y no porque sea rara, antisocial, y no sepa relacionarse. Necesita ayuda porque machacaron su autoestima, enterraron su seguridad, mermaron sus habilidades sociales. Y el alma, la forma de ser, el corazón… también necesita rehabilitación si se rompe.

Y Delegación de educación, también a por uvas. Nos tapamos unos a otros y aquí paz y después gloria.

Y sinceramente pienso que no es maldad.  Simplemente pienso que es desconocimiento y no querer conocer, porque cuanto menos sabemos, menos tenemos que preocuparnos y, en algún caso, menos tenemos que trabajar.

Ya esta bien, ya esta bien de niños ahorcados, de niños volando por la ventana, de niños sufriendo. Quitémonos los miedos, denunciemos, vayamos a por todas, abramos los ojos, tomemos conciencia, aceptemos que nuestro hijo no es raro, aceptemos que nuestro hijo puede hacer daño a otro. Trabajemos juntos por esto. Los niños son la base de la sociedad. Trabajemos con ellos de verdad, dejemos de cubrir el expedientes con charlas poco eficientes y con conceptos erróneos  solo para decir que el centro se implica. Impliquémonos de verdad.

Abramos los ojos, en tu cole existe, en el mío también.

Marta Jurado Correa

Experta en Mediación, acoso escolar,

Educadora Social

Licenciada en Derecho

www.uncableducando.es

 

Publicado en Sin categoría y etiquetado , , , , , , , , , .

2 Comentarios

  1. Me has roto otro poco más el corazón, como cada vez que leo un artículo o noticia de este tipo. Mi niña solo tiene 3 años, y quiero creer que aún no existe este problema, pero desde luego que estaré muy atento a todos los signos que puedan indicarnos algo. Pero tanto si está a un lado como al otro de la agresión.

    • Tengo la misma sensación que tú, con mis pequeñas de 4 y 3 años…Como dice Marta hay que estar atentos, escuchar y actuar para que no ocurran estas barbaridades. Muchas gracias por compartir tu opinión en mi humilde blog.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *